Ingeniería aditiva

Ingeniería aditiva: técnicas que mejorar la manufactura

La ingeniería aditiva ha cobrado importancia en los procesos de manufactura durante los últimos años, debido a que engloba las técnicas de diseño, cálculo, optimización multi-física, materiales y procesos de fabricación para validar un componente en base a requisitos preestablecidos.

Actualmente, la industria esta optando por el método de fabricación mediante impresión 3D, de piezas con la misma geometría que tenían anteriormente estando diseñadas para otras tecnologías: sin embargo, no es la única novedad, también existe la técnica one shot, entre otros que continúan impulsando la industria.

Existen diversas empresas que han aplicado estas estrategias con éxito, entre ellas se encuentra GE Additive, que ha conseguido reducir en sus motores conjuntos formados por 900 piezas a tan solo 12 piezas. En este caso, no solamente implica un gran impacto técnico, sino que conlleva un gran impacto en la cadena de suministro.

Otra aplicación de impacto en la cadena de suministro y con varias iniciativas en el sector de automoción, es la fabricación de repuestos mediante impresión 3D, pero el enfoque debe tener en cuenta muy bien todos los requisitos para que las piezas nuevas cumplan los lineamientos iniciales. No es solo una cuestión de la forma de la pieza, sino que conlleva una profunda carga de ingeniería aditiva.

La aplicación de técnicas ‘one-shot’, que permiten fabricar conjuntos directamente quitando procesos de ensamblaje intermedios, es otro factor a explotar al máximo. Un ejemplo de ello son los nuevos sellos aerodinámicos con métodos ‘quick-release’ autoimpresos, que disminuirán considerablemente el peso de los aviones del futuro y el elevado coste del utillaje asociado.

Conceptos disruptivos como el de la empresa alemana Bigrep que ha conseguido diseñar y fabricar un nuevo modelo de ruedas para bicicleta sin aire, y que solo con la propia estructura y usando materiales elastómeros consigue una conducción más suave y fluida sin riesgo de pinchazo, o el diseño de Anatomics de un esternón en titanio que se implantó en un paciente del Hospital de Salamanca, son los que nos demuestran que aplicando ingenio aditivo, se pueden conseguir aplicaciones y nuevas funcionalidades sin competencia.